Alcanzar el éxito depende de un buen clima laboral

Cuando pensamos en el ambiente laboral de una empresa, usualmente pensamos en oficinas, ropa formal o uniforme; el jefe de la empresa en una oficina apartado o fuera del país realizando viajes laborales. En la cultura venezolana es muy común el pensar de que el ambiente laboral sea ‘gris’ y que los colegas de trabajo solo se queden dentro del límite de ‘colegas’, la motivación que rige a la mayoría de los venezolanos en el contexto actual es el incentivo monetario, sin embargo, psicológicamente está comprobado que el ambiente “gris” no es el método más eficaz para mejorar la productividad del empleado, porque cada persona es única y a cada persona le motiva algo diferente.

La mejor opción sería salir de la norma pues es una forma de cubrir distinto tipos de técnicas para motivar a los empleados, donde manejar un liderazgo flexible en el cual los jefes de la empresa se adapten a las distintas situaciones de sus empleados  y mantengan una relación igualitaria, es la mejor forma de evitar el roce de la prepotencia.

Términos como   igualdad, relaciones sanas, autonomía y reconocimiento son la base de todo ambiente laboral sano. Cada empleado de la organización debe ser tratado como un pilar necesario para el crecimiento de la empresa, además buscar integrar a todo el equipo como una familia también es vital para cada empresa, ya que es un lugar donde pasan gran parte del día, y aunque lo primordial es llevar a cabo las actividades diarias, no se debe dar menos importancia a una integración social, por ejemplo: Una vez al mes un empleado diferente puede elegir que actividad informal se realizará, sea ir a un restaurant, cine, etc.

Son varios elementos que en otros tiempos podían considerarse innecesarios para el crecimiento de una empresa pues siempre existió en Venezuela la visión mecanizada de las empresas ‘ventas, compras, ganancia’, pero cuando se involucra a cada empleado en parte del proceso se crea un sentido de pertenencia, pues ya el trabajo sería como un segundo hogar con el cual se  identifican.

Cuando se logra que el empleado no vea el trabajo como ‘horarios fijos, tareas pendientes, reglamentos’ sino como un espacio donde puede recrear su vocación permitiéndole aportar sus propias ideas, existiendo motivadores intrínsecos y extrínsecos que ayudan a descifrar la complejidad de la personalidad de cada empleado (en pocas palabras, saber si desean y disfrutan venir al trabajo o no), para así permitirle tener autonomía de sus proyectos  y hacerle saber que aportan al crecimiento de la empresa.

Tú puedes, estudia el ambiente, haz un buzón de sugerencias y empieza a pintar de motivación la oficina de tú empresa. Pues el clima laboral hará que sea más fácil alcanzar el éxito.

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